Cierto es que a nadie le gusta recibir malas noticias, y siempre tratamos de evitar recibirlas: Es más, ya cuando estamos a punto de saber una calamidad, cruzamos hasta los dedos de los pies para que haya una alineación de planetas, una explosión estelar, que milagrosamente haga sacar a flote la Atlántida y eso provoque que el planeta s e paralice y se vaya toda a la atención hacia otro rumbo. Pero bueno, de plano sabemos que eso nunca ocurrirá y el balde de agua helada lo sentimos de todos modos y en ese instante sería mejor que la tierra nos tragara. ¿Qué estrategia podría tomar una familia completa para no tener que recibir la noticia de que un gay es integrante de ella?
A estas alturas de la vida es bastante común el hecho de aceptar, convivir y llevar una comunión con personas homosexuales, total, estamos en el siglo XXI y ya nada nos sobresalta. Pero aun increíblemente existen cabezas de cavernícolas que no tiene la capacidad mental para poder comprender que no todo el mundo anda igual y que Dios no crea basura, es gente con gustos distintos, pero con los mismos sentimientos que todo el resto. Para evitar el qué dirán serían capaces de hasta sacarte del país, creyendo que es sólo una locura de moda que se te ha puesto en la cabeza. Otros intentan incentivarte, comentando que la vida gay es una vida muy triste, que dan pena esa pobres personas así. Si son mucho más felices que muchos héteros y con mucho más sentido de la alegría.
Los degenerados culiados dicen muchos padres, pero a la hora de hacer bromas, siempre sale el hacerse el amanerado y así sacar más de una sonrisa en la gente. Más degenerado son los infelices como Zacarach o Paul Sheffer, y no precisamente son homosexuales. Gran mayoría de los homo fóbicos y quienes condenan las actitudes sodomitas, son maricones reprimidos, o sea doblemente maricones, porque se burlan o humillan y a la vez no reconocen que olor a patas de chancho igual les atrae.
No faltarán los tíos o primos que le suban el ánimo citando que el ser colita no es nada malo, metiendo las patas sin querer, queriendo a la fuerza sacar del closet a quién en realidad aún no le gustaría hacerlo. Te buscan polola otros, o bien se inventan en sus paupérrimas cabezas relaciones ficticias, con tus propias mejores amigas, así mismo se victorean con el hecho de que ni las propias amigas se resisten al macho viril del hijo que jamás ha presentado polola alguna a la casa. Se escudan diciendo que el estudio es mucho más importante, o que el trabajo lo tienen mucho más ocupados. Todo eso para en realidad no enterarse que en realidad si lleva una relación pero no precisamente con una mujer. Si no va a ser el primero ni el último weón que le guste morder la almohada: No se acaba el mundo por tener un fleto en la casa. Hay personas de peor calaña y son heterosexuales. Y cuánto personaje célebre no se ha visto pateando pal otro equipo. No va a ser vergüenza alguna. Tal vez hasta orgullosos se sentirían de tener que reconocer el ser diferente en una sociedad tan juiciosa por ser de una minoría.
Y ojo que no podrán condenarlos de sidosos, porque no todos los maricones mueren de VIH, hay quienes también mueren de ese virus sin tener gusto como el del chico gay. En fin hay que aprender que el tener a algún familiar así, no es un castigo, más bien habría que dejar de cuestionárselo, y aceptarlo porque es lo que tocó no más. Total para eso es la tolerancia, con respeto todo es posible asumir. En un closet o no da lo mismo, porque de igual forma podría ser más que cualquiera que lo apunte con el dedo por ser de otra forma que el resto.