“Nada de esto fue un error... uooohh... “ ¿Te acuerdas que fue esa canción que nos identificó tanto tiempo, al principio de nuestro anónimo romance? Bueno tal vez jamás haya sido un error, los errores se pagan caro dicen las lenguas fílmicas y telecebollas, yo no podría pagar caro nada que fuera contigo.
Tal vez lo que falló fue que confundí las cosas, como siempre lo he dicho me apoderé de una persona que sólo era prestada... y sin permiso. Pero no fue en vano, aproveché cada instante de tu compañía. Te quise, te amé y bueno tu sabes que la sigla HEFDM es y seguirá timbrada en mi corazón, lo que significa que el fin del mundo sólo hará que deje de amarte. ¿Se ha acabado el planeta? Al parecer no, por lo tanto lamento decirte que seguiré amándote por el resto de vida que me queda. Es ahí donde se acaba mi mundo, por el momento, será un mundo en el cual siempre irás dibujado en mi interior. Estarás presente en todos mis instantes importantes, celebraré contigo triunfos y lloraré derrotas, ya eres parte de mí, jamás te alejarás de mi alma. ¡A no confundir! Podrán nuestros físicos estar muy alejados, pero apuesto lo más sagrado a que jamás nos olvidaremos.
Seremos un hermoso recuerdo, una linda coincidencia habernos topado en esta vida. Pasaremos a la historia de los amores clandestas, y no me cabe duda que me darán un premio a la paciencia. Bueno, seré profesor, en alguna ocasión un amigo me lo dijo “Hay que tener paciencia, los niños no todos aprenden a la par” tal vez tenga algo de profesor, el ser paciente. Contigo debía ir paso a paso, aprendiendo de tu persona, conociendo hasta los espacios más oscuros. Arriesgando a cada rato nuestra relación, una relación de amigos para el resto. Pero para pocos, una pareja que se escondía, unos forajidos de la maldita sociedad. Amantes, bandidos, pillos burlándose de este mundo entre 4 paredes, entre sábanas, no siempre blancas, entre toallas de instituciones ajenas, entre siestas eternas, entre besos dulces y amargos, pero sin duda entre ese juego de amor y de deseo, placer, el cual muy pocas veces me negaste.
“Todo cambio cuando te vi, de blanco y negro al color me convertí” que cierta aseveración, todo cambio luego de habernos visto, todo en ambas vidas, y tal vez hable por ti, pero creo haberlo sentido cierto. Mi vida en ese instante estaba queriendo olvidar a un pastel que no supo aprovechar el tener el amor en sus manos. Ahora entiendo que cuando te desprecian en el amor no es otra cosa que agradecimiento, y tal vez sea feo al principio, es una forma de decirte no gracias, no quiero tu amor, guárdalo no es para mí. Es una fuerte manera de no recibir un regalo, un regalo que es ajeno, por eso tal vez me dijo que no. De repente es lo mismo que estamos haciendo ahora, negándonos nuestro amor, tu amor ya es de otra, mi amor tal vez tenga dueño en otro lugar. Tendré que seguir golpeando puertas de corazones, y aunque tenga mucho de cansancio, tampoco me siento desesperado. Hay que darle vacaciones a este músculo de amor, hay que dejarlo que piense en otras cosas, que haga su pega de sólo bombear sangre para mantenerte vivo y sano. Dejar la cabeza en sólo textos y clases cultivadoras y dejar el pene sólo para orinar.
“Noviembre sin ti es sentir que la lluvia me dice llorando que todo acabó”, todo acabó, no, la verdad es que siempre quedan cosas pendientes, como dije anteriormente quedan alegrías y penas por compartir, ya de otra forma. Respetando los espacios el uno del otro, sin pasar a llevar los acompañantes a los cuales llevemos en ese entonces. Sé que si esto se acaba ahora y hoy, nos iremos ambos felices, con unas lágrimas en la mejilla, pero por no poder aceptar el hecho de no vernos más seguido, de compartir todo lo que en alguna ocasión pudimos compartir. Iremos felices cada uno por su lado, teniendo siempre presente que tuvimos a nuestro lado a una hermosa persona, con la cual confiamos nuestros más sucios secretos, fue lindo mientras fue. Y si este noviembre no te tengo ya a mi lado, tendré la mínima esperanza que en algún sitio de esta ciudad, podrías estar acordándote de mi. Pensando en nuestra sigla MADFM o HEFDM, recordando un sitio, alguna canción, alguna frase “ni un brillo”, jejeje o simplemente pensando en ese latoso pero incondicional niño que tanto te amó.
Hasta siempre Jorge, jamás te olvidaré.